Casa en Beranda
La casa se sitúa en un levantamiento del terreno con vistas interesantes al Oriente: Cordillera de la costa y cancha de Golf; y al Poniente: mar, playa de Cachagua, luces de Maitencillo. La vista al Norte siendo espectacular se evitó, previendo la futura construcción en el terreno vecino.
El proyecto parte trabajándose desde el interior como una caja rectangular posada sobre el terreno, paralela al mar y a la Cordillera de la costa. La primera intervención es una diagonal que coincide con las vistas del Nor-Oriente y gira ligeramente las zonas públicas de la casa hacia la playa de Cachagua, su vegetación e isla.
Toda la casa, salvo zócalos y muros de contención exteriores, es estucada blanca en su interior y exterior formando un vacío continuo que prolonga el espacio interior hacia el exterior dentro de la caja primigenia, y luego hacia el paisaje lejano. Existe un recorrido fluido y espacialmente unitario por todos los niveles de la casa hasta la terraza del 3 piso, siendo la losa de cielo continua y el piso discontinuo, adaptándose a los niveles del terreno.